domingo, 3 de marzo de 2013

OBJETIVO AMBIENTAL DEL IMPUESTO A BOTELLAS SE DILUYE POR POCA FACILIDAD

Desde que entró en vigencia el impuesto redimible de $ 0,02 a las botellas plásticas, a inicios de este mes, pocos ciudadanos se han acercado a las plantas embotelladoras de Guayaquil para cobrar este rubro. La ubicación de las plantas, lo que demanda tiempo y costo para el traslado, además de la demora en la atención, en algunos casos, son algunas situaciones que inciden para que los consumidores se resignen a perder el valor del impuesto. Ariel Lino, estudiante que habita en la cooperativa Juan Montalvo, afirma que en su vivienda consumen un promedio de tres colas de tres litros semanales. Por las gaseosas cancelan un promedio de $ 5. Dice que trasladarse hasta una de las embotelladoras en la vía a Daule por tres envases le demanda $ 0,50 para costear el pasaje del transporte público, sin embargo, por la devolución del impuesto que ha pagado solo recibirá $ 0,06. Para Fabián Gallardo, gerente administrativo de Delisoda de la marca Pepsi Cola, ninguna de las empresas está totalmente preparada para la devolución del impuesto por su complejidad, pues indicó que aún no se tiene al 100 por ciento un procedimiento definido y claro que permita una mayor participación de ciudadanos. En Arca Ecuador, embotelladora de Coca Cola, la recepción de la botella se hace en una garita, donde un inspector revisa que el envase sea de los productos de la compañía y que no contenga sustancias tóxicas. Hasta ayer atendieron a siete consumidores. El Universo, 18 ene. 2012, p. 10

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