lunes, 11 de junio de 2012

GASTO PÚBLICO, ENEMIGO DE LA DOLARIZACIÓN

Cuando el país acogió el esquema monetario actual sabía, entre otras cosas, que tenía que hacer tareas: bajar el gasto corriente, aumentar las exportaciones y reducir la inflación. Pero había otros factores que se escapan: la política económica, las remesas y la moneda. La crisis económica desnudó las falencias, entre ellas el excesivo gasto corriente. Nadie recuerda con exactitud la última vez que un Gobierno inició el año fiscal sin tener un presupuesto general aprobado. Transcurridos más de dos meses de 2009, el Ministerio de Finanzas no ha oficializado las cifras de ingresos y gastos que se prevé tener durante el año. "El presupuesto está en alrededor de los 15.000 millones de dólares", dijo el ministro de Política Económica, Diego Borja. Pero sin precisiones. "Es un problema porque no sabemos con exactitud cómo está gastando el Gobierno y, lo que es peor, no sabemos si tendrá dinero suficiente para cubrir todos sus requerimientos de gastos a lo largo del año", dijo Jaime Carrera, secretario del Observatorio de la Política Fiscal OPF. Expreso, 10 mar. 2009, p. 9

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