miércoles, 13 de junio de 2012

DOLARIZACIÓN ANTÍDOTO AL POPULISMO / Carrera, Jaime

Si por razones conocidas ingresan menos dólares y, más bien, salen para importar o como producto de señales de desconfianza, el Estado está obligado a cambiar sus políticas a fin de atraer capitales y dólares en abundancia. Si la falta de dólares hace que la economía se reduzca, el Estado está forzado a crear las condiciones y acuerdos para que las inversiones fluyan. Si los dólares que ingresan al Fisco no cubren los gastos, el Estado debe adecuarlos a las posibilidades de la economía y encontrar los consensos que atenúen las exigencias de los captores del presupuesto público. Si los exportadores venden menos, están compelidos a mejorar su productividad para competir sin devaluar. Si las empresas y negocios enfrentan altos costos de producción, tienen que modernizar sus estructuras para obtener ganancias vía eficiencia. En un país atrasado y en desorden, el progreso de las mayorías exige enfrentar con rigor los redoblados esfuerzos para construir una sociedad altamente competitiva en la que no caben los devaneos del populismo, para el que la dolarización es el antídoto perfecto. Su (de la dolarización) existencia debe superar la contradicción entre su aceptación popular y la intrínseca naturaleza populista inherente a las mayorías y el Gobierno. Dinero, Diario de Negocios, 6 abr. 2009, p. 2

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