sábado, 7 de julio de 2012

EL FIN DEL DÓLAR / Velasco, Juan

La crisis de 1999, con su crujir de dientes y la desesperaci�n general, deriv� en una medida desesperada para atajar la hiperinflaci�n y el descreimiento: la dolarizaci�n. La dolarizaci�n no es un proyecto pol�tico ni de sociedad. Es, solo, un sistema cambiario que asegura a rajatabla la paridad usando al d�lar como circulante. Implic� perder los ingresos por la v�a de la emisi�n (se�oreaje) pero fue m�s democr�tico que sus predecesores porque ahora no se necesita especular (e insumir costos) sobre el curso del tipo de cambio. El problema ahora es otro: hacerse en serio la pregunta de si la tabla sigue siendo s�lida a futuro bajo nuestra estructura actual y las tendencias globales. Puede que el ajuste en el valor del d�lar sea coyuntural y de mediano plazo. Pero existe suficiente evidencia de que estamos en un punto de quiebre, lo que sumado a un pa�s estructural e institucionalmente poco competitivo, puede provocar un naufragio de la que cre�amos era una tabla inexpugnable. Hoy, 12 nov. 2009, p. 5

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